Les gusta mi poesía

domingo, 21 de septiembre de 2008

Las vicisitudes

¿Alguien no ha oído hablar alguna vez de las vicisitudes?, pues de ser así, solo necesita escuchar las noticias de un telediario cualquiera y seguro que las nombran alguna vez.

Las vicisitudes son algo que a ciencia cierta no se sabe que es ni como son, nadie las ha visto, no se conoce donde habitan, si es que habitan, ni siquiera se conoce quien les puso el dichoso nombrecito. Lo único que se sabe con certeza de ellas es que son las culpables de prácticamente cualquier desgracia o fatal acontecimiento que sucede a nuestro alrededor.

Así, ¿Qué tenemos crisis económica?, pues lo provocan las vicisitudes externas, porque eso sí, se las puede adjetivar en externas e internas, en benignas o muy dañinas, en malas o peores, en catastróficas, en climatológicas, en….un sinfín de posibles adjetivos que en el fondo solo contribuirán a agravar los daños que producen por sí solas.

Alguien podría argumentar que no será para tanto, y que en alguna ocasión se ha citado este sustantivo para resaltar el éxito de alguien. De acuerdo, pero se ha dicho “pese a las vicisitudes sufridas”…, es decir que sin ellas le habría resultado todo más fácil.

Pero esto no resuelve el enigma, ¿Qué es realmente una vicisitud?, porque si no se conocen, ¿Qué podemos hacer para evitarlas?. Pues lo único que podemos aportar en un análisis etimológico de la palabra es que es algo que nunca es lo principal, ya que el prefijo vice (en este caso vici) se aplica para nominar al segundo en un escalafón (ejemplo, vicepresidente). Pero entonces si aceptamos que hay algo por encima de ello, debería tratarse de las “situdes”, es decir de las situaciones, y por ahí van los tiros, una vicisitud es una situación de segundo nivel, por lo tanto si buscamos la situación principal encontraremos el origen del problema que nos ocupa.

Considero que con esta aportación estoy dando la receta para solucionar la actual crisis económica, razón por la que no me duelen prendas en auto nominarme para el premio Nobel de economía. He aquí una vicisitud agradable, por fin puedo contradecirme a mi mismo.

10 comentarios:

Comandante von Diviesoff dijo...

Lo que no hay es causa sin efecto

Pedro dijo...

¿Has escrito ya a Zapatero? Pues date prisa que la crisis sigue creciendo. Supongo que alguna vicisitud te lo habrá impedido; ellas se autoprotegen.
Un abrazo.

M.Jose dijo...

Hola vengo del blog de Pedro.
Yo apoyo tu autonominación a ese gran premio.
Buena argumentación la tuya.
Un saludo

MJ

REIKIJAI dijo...

Hola ... vengo del blog de Pedro ... te leere con detenimiento ... debo empaparme de las cuestiones politicas ... de tu pais ... aunque lamentablemente debo decir ... la crisis es mundial ... para la politica y los politicos ... Pan y circo ... nos etamos viendo ... te dejo un beso ... Silvi.
http://www.jaireiki.blogspot.com/
http://ofiucosignodelzodiaco13.blogspot.com/

Bacdiras dijo...

Hola!
Me encanta lo que dices. A ver si no tenemos tan en cuenta a los términos, que no son sino una representación más, incompleta, de una posible realidad. Ja, ja, ja
Y es verdad ¿quién dijo crisis? ¿vicisitudes?
Muy bueno.
Un besillo.

Evan dijo...

Vengo a conocer tu espacio gracias a la hermosa promoción que te ha hecho Pedro en su espacio! :)

Un beso, felicitaciones por lo lindo que escribís.

Mentacalida dijo...

De Pedro aqui...vaya que si estas preparado,con el analisis estas listo!.

Un abrazo.

Menta

REIKIJAI dijo...

... Jose Maria ... no encontre correo para escribirte ... sin tu permiso ... te agregue a mis lista de amigos ... de no ser de tu agrado ... solo me lo haces saber ... Te dejo un Beso.Silvi.

silviazak@gmail.com.

Sara dijo...

Las vicisitudes, creo yo, son como las meigas: haberlas, haylas.
Saludos.

Pierre Menard dijo...

“ANDE YO CALIENTE...”
Ande yo caliente,

y ríase la gente.



Traten otros del gobierno

del mundo y sus monarquías,

mientras gobiernan mis días

mantequillas y pan tierno,

y las mañanas de invierno

naranjada y aguardiente.

y ríase la gente.