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domingo, 8 de febrero de 2009

Así comenzó el amor

La Primera Vez

La primera vez que la presentí, mi pecho fue el
epicentro de un movimiento telúrico producido por el
balanceo de sus caderas.

La primera vez que la contemplé, me perdí en el cielo
roto de sus pupilas y en las maravillosas curvas de su
cuerpo, que conformaban una figura no descrita en los
tratados geométricos conocidos.

La primera vez que la escuché, mis conductos
auditivos rebosaron de rumores de fuentes y risas que
manaban de su voz.

La primera vez que la percibí, mis papilas olfativas
inspiraron su aroma de juventud y se colapsaron mis
nervios simpáticos.

La primera vez que la degusté, su boca me ofreció un
dulzor de miel trigueña, que me hizo olvidar todos los
sinsabores recibidos hasta entonces.

La primera vez que la rocé, mis dedos se convirtieron
en tenazas ardientes que no logran soltar la pieza
semifundida que retienen entre ellas.

La primera vez que la amé, descubrí todo lo que un ser
humano es capaz de entregar por amor.

La primera vez que la gocé….ah!, la primera vez que
la gocé…, aprendí el poemario de su cuerpo palmo a
palmo, hasta el último soneto que podría repetir
indefinidamente.


La segunda vez

La segunda vez que te ví, percibí en tu mirada
Tristeza, ternura y una cierta nostalgia
Tus párpados caían indicando templanza
Tu mirada en reposo indicaba añoranza
El verde de tu iris señalaba esperanza.

La segunda vez que escuché tu voz reposada,
Me llenó de recuerdos de mi infancia lejana,
Me trajo sensaciones que tenía olvidadas
Como cuando mi madre historias me contaba
Era una voz muy dulce, que nada le acallaba.

La segunda vez que inspiré tus olores
Me impactó fuertemente el olor de las flores
De bosque y de pradera, de amapolas silvestres
De los fuertes aromas de las tierras agrestes
Como respirar aires de las cuevas rupestres.

La segunda vez que rocé tus cabellos,
Que acaricié tu nuca, tus rincones más bellos,
Sentí que se encendía un deseo ferviente
Que me convertiría en tu amante sirviente
Que no había remedio, que ya había comenzado
Que el resto de mis días estaría a tu lado.

La segunda vez que te besé en la boca
Comprobé complaciente lo que ella me provoca
Me deleité con gozo, exploré tus salivas
Y gusté caprichoso de tu lengua aún esquiva
Fue algo prodigioso, sentirla tan furtiva.

La segunda vez que pude gozar contigo,
Gozamos al unísono, de una forma conjunta
Lo hicimos sin mesura, como dos forajidos
Que escapan de la gente, que se saben huidos,
Que se aman, se respetan y olvidan lo sufrido


José María

14 comentarios:

Carmen dijo...

¿quien diría eso de segundas partes...? Se equivocaba una cosa mala, demostrado una vez más con tu poema. Tanto la primera vez como la segunda rebosan sensualidad, intimidad, dulzura y todos esos adjetivos que hacen de un poema una delicia. Me ha encantado. Que tengáis buen domingo.

María dijo...

“La primera vez…aprendí el poemario de su cuerpo palmo a
palmo, hasta el último soneto que podría repetir
indefinidamente.
La segunda vez que pude gozar contigo,
Gozamos al unísono, de una forma conjunta...”

Precioso...me ha gustado muchísimo...
Un beso...prometo visitar tu blog una segunda vez, una tercera y una cuarta...

Cornelivs dijo...

Eres un artista de la poesia, Jose Maria.

Sabes que admiro a los poetas. Tu eres uno de ellos.

Precioso poema.

Un abrazo.

goyo dijo...

muy buena poesia. Me gusto mucho..
Un abrazo. te seguire visitando...

Francisco Sanchez Ortega dijo...

Veo que cada vez te superas más.!Precioso poema! Intimista, abriendo sensaciones y sentimientos. !Me ha encantado! Recuerdos a Pilar Y...!Hasta el próximo!

REIKIJAI dijo...

...Bella forma de describir la entrega...tienes el manejo de lo sutil,lo amoroso,despiertas el romanticismo...Tus versos nos permiten soñar...Gracias,José Maria,sos un maestro.Te Dejo Un Beso.Silvi.

Mar dijo...

Precioso!!!

Con estos recuerdos debe ser facil seguir...

Besitossssssssss

Pedro dijo...

La primera vez.... toda una explosión para los sentidos aún vírgenes.
La segunda vez.... la voz serena y el gusto de la experiencia bien recibida y administrada.
Tus poemas no sólo encandilan, también enseñan, y eso se agradece.

1mati dijo...

si son preciosos,
bueno con tu permiso, volvere una segunda vez , y una tercera...
te felicito por tu blog, yo soy nueva por aqui... espero leerte de nuevo.
un besazo.

La Gata Coqueta dijo...

Esta tratado con tal delicadeza que no tengo un adjetivo lo suficientemente cualificado para determinarlo.

No olvidandose que esta escrito por un poeta, un poeta marcado por Cupido, que al recordar, revive el tiempo anterior y al ser que ocupo y envolvio su mente, alma y cuerpo.

Y por poesías anteriores hay que darle un trato muy especial a ese amor que descansa en el sueño eterno y que ya no se halla entre nosotros, pero esta vivo en el recuerdo del amante compañero.

Recibe un cálido y afectuoso abrazo de esta que escribe y se va como en anteriores ocasiones marcada por los sentimientos ajenos.

Una cosa es ser poseedor de ellos y otra muy distinta saber exponerlos para compartirlos con los demás amig@s.

P.D. gracias por la dedicación.

La Gata Coqueta dijo...

Perdón!!!

Quise decir dedicatoria y no (dedicación) confusión de terminos.

izara dijo...

Muy bueno Jose Maria, muy bueno.
Un saludo

Loc@ dijo...

Te ha quedado estupendo...este poema "con sacarina", para que no nos "engorde". Te lo copio ¡otra vez! dirás. Lo dejaré en reserva, como el buen vino. Besos PAQUITA

Alimontero dijo...

Dios... que belleza de corazón tienes! ;-)
Que bella mujer te despertó José María! ....y qué despertar al corazón te llevaste!
Tu alma y cuerpo, expresan estos bellos sentimientos y nos entregas tan hermosos versos...
Copiaría varios tuyos aquí destacándolos...que, si me permites,prefiero llevármelos para este 14 de febrero!! ;-)
Han dado en el blanco perfecto de mi corazón, de mi sensibilidad...
Primera vez que llego aquí y seguiré leyendo lo anterior...
Gracias por lo que dejaste en mi sentir, en mi corazón....

Un abrazo y un excelente finde!!

Ali