Este es un compendio de los atributos que me gustan en una mujer. Supongo que todos juntos es imposible, algunos incluso incompatibles, pero en eso está el arte, en intentar compatibilizar el mayor número de ellos. Ya me diréis si coincidimos o echáis en falta alguno:
Debería ser, sensual, voluptuosa,
Excéntrica, extrovertida,
Descarada, atrevida,
Perfumada, insinuante,
Nada altiva ni arrogante,
Sugerente, divertida
Deportiva, buen amante,
En la cocina exultante,
Aplicada, interesante,
Fácil para hacer amigos
Con buena conversación,
Con energía y tesón
Elegante, apasionada,
Suave, dulce, excitada,
Promiscua, concupiscente,
Lujuriosa, muy ardiente,
Amiga de buena mesa,
Gustar de cualquier cosecha
Provocadora constante,
Escandalosa, brillante,
De buen humor, chispeante,
Fácil risa, contagiante
Espléndida, dadivosa
Guapa, bella y hermosa
Les gusta mi poesía
lunes, 14 de noviembre de 2011
domingo, 30 de octubre de 2011
Tu imprescindible esencia
Este es un texto hecho de retales, versos que se me han ocurrido en diferentes épocas y que reunidos ahora toman cuerpo para homenajear al ser querido. Espero que os gusten:
Esponjas absorbentes son mis neuronas,
Una tierra empapada mi corazón,
Pretendo trabajarla si tú te asomas,
Aportando tu fuerza y tu azadón.
Por todas mis arterias solo corre agua
Para que bebas de ella si se desangra
Tropiezo, salto, me caigo
Estornudo, estoy febril,
Madrugo como, trabajo…
Y siempre pensando en ti
Te voy a guardar en el baúl de mis recuerdos
Te voy a encerrar en mi caja de cartón,
Voy a tirar las llaves de este encierro,
Voy a esperar que se alivie este ciclón.
Porque eres tempestad y yo la calma,
Eres el rebujar de mis entrañas,
Tiembla todo mi ser porque te extraña,
Me siento fallecer cuando me faltas.
No quiero los silencios de tus ausencias,
Prefiero enloquecer con tu energía
Porque si estás aquí, hay coherencia,
Porque si estás aquí, sé que eres mía
Esponjas absorbentes son mis neuronas,
Una tierra empapada mi corazón,
Pretendo trabajarla si tú te asomas,
Aportando tu fuerza y tu azadón.
Por todas mis arterias solo corre agua
Para que bebas de ella si se desangra
Tropiezo, salto, me caigo
Estornudo, estoy febril,
Madrugo como, trabajo…
Y siempre pensando en ti
Te voy a guardar en el baúl de mis recuerdos
Te voy a encerrar en mi caja de cartón,
Voy a tirar las llaves de este encierro,
Voy a esperar que se alivie este ciclón.
Porque eres tempestad y yo la calma,
Eres el rebujar de mis entrañas,
Tiembla todo mi ser porque te extraña,
Me siento fallecer cuando me faltas.
No quiero los silencios de tus ausencias,
Prefiero enloquecer con tu energía
Porque si estás aquí, hay coherencia,
Porque si estás aquí, sé que eres mía
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Versos con...cupiscentes
sábado, 22 de octubre de 2011
EL RETORNO
Me parece sorprendente que, pese a haber anunciado el cierre del blog, haya tenido en un mes cerca de quinientas visitas. Eso me ha decidido a no cerrarlo definitivamente, aunque tampoco quiero comprometerme a escribir de forma periódica. Así que, a mi aire, cuando el tiempo y las ganas me lo sugieran, iré desgranado versos con...cupiscentes, para dar cuerpo a lo que podría ser un sexto cuadernillo. !Que ustedes me lean!. Gracias
Y retorno al trabajo
Digo adiós al descanso
Adiós a la pereza
Y a los ratos de ocio
Y encaro la tarea
El trasegar diario
Que llena mi cabeza
De inútiles ideas
Pero ¿vale la pena?
Me pregunto a mi mismo
¿Es esto necesario?
Me formulo en silencio
Pues debe serlo amigo,
Me escucho responderme,
Si existe tanta gente
Que lee tus poemas
Que busca tus escritos
Que asiste a tus lecturas
¿Podría defraudarlos?
No, nunca haría tal cosa
Así, que aquí me tienes
Dispuesto a lo que sea
A escribir lo imprevisto
A mostrar mis visiones
De lo que pasa fuera.
Desde mi atalaya
Donde la vida espera
Donde en cada momento
Y en cada desventura
Escucho los rumores
Las risas y temores
De esta absurda locura
De esta sinrazón
Que tanto ya perdura
Que tanto nos atrae
Y tanto nos engaña
Sociedad de consumo
Lo llamaron algunos
Sociedad del bienestar
Otros dicen llamar
Enfebrecidos todos,
Beodos por los lujos
Hemos arrinconado
Los valores de ayer
Por eso abro de nuevo
Mi blog y mi libreta
No quiero defraudar
Yo tampoco lo entiendo
Y retorno al trabajo
Digo adiós al descanso
Adiós a la pereza
Y a los ratos de ocio
Y encaro la tarea
El trasegar diario
Que llena mi cabeza
De inútiles ideas
Pero ¿vale la pena?
Me pregunto a mi mismo
¿Es esto necesario?
Me formulo en silencio
Pues debe serlo amigo,
Me escucho responderme,
Si existe tanta gente
Que lee tus poemas
Que busca tus escritos
Que asiste a tus lecturas
¿Podría defraudarlos?
No, nunca haría tal cosa
Así, que aquí me tienes
Dispuesto a lo que sea
A escribir lo imprevisto
A mostrar mis visiones
De lo que pasa fuera.
Desde mi atalaya
Donde la vida espera
Donde en cada momento
Y en cada desventura
Escucho los rumores
Las risas y temores
De esta absurda locura
De esta sinrazón
Que tanto ya perdura
Que tanto nos atrae
Y tanto nos engaña
Sociedad de consumo
Lo llamaron algunos
Sociedad del bienestar
Otros dicen llamar
Enfebrecidos todos,
Beodos por los lujos
Hemos arrinconado
Los valores de ayer
Por eso abro de nuevo
Mi blog y mi libreta
No quiero defraudar
Yo tampoco lo entiendo
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Versos con...cupiscentes
sábado, 17 de septiembre de 2011
TERCER ANIVERSARIO
Hoy, 17 de septiembre de 2011, se celebra el tercer aniversario de este blog. En este tiempo 130 seguidores/amig@s me han honrado con su interés y fidelidad, el número de visitantes supera los 15.000 (nunca lo habría imaginado para un blog de poemas), he publicado 161 entradas, es decir, aproximadamente una entrada semanal.
A mi me parece un momento importante para hacer una reflexión y tomar aire. No digo que cierre el blog, tampoco que desaparezco una temporada, solo que voy a tomar aire y cuando me parezca bien y me vuelvan las ganas publico otra vez. Sé que mis fieles me entenderán.
A todos, gracias, muchas gracias, por vuestras visitas, por vuestros comentarios siempre tan entrañables, y...!hasta pronto!.
José María
A mi me parece un momento importante para hacer una reflexión y tomar aire. No digo que cierre el blog, tampoco que desaparezco una temporada, solo que voy a tomar aire y cuando me parezca bien y me vuelvan las ganas publico otra vez. Sé que mis fieles me entenderán.
A todos, gracias, muchas gracias, por vuestras visitas, por vuestros comentarios siempre tan entrañables, y...!hasta pronto!.
José María
domingo, 4 de septiembre de 2011
FURTIVO
A la par que en el blog de Letras Libres, publico esta entrada que es un complemento de la anterior:
Furtivo,
Siempre me he considerado un furtivo
Como besos robados en un portal,
Como mano que finge estar perdida al roce con otra piel
Como quien lucha por descubrir su identidad sexual y se rinde ante un amor
Como amante que se retira satisfecho precozmente
Siempre me he considerado un furtivo,
Como gaviota en el estanque del Retiro madrileño
Como turista que irrumpe en el culto de un templo
Como broma jocosa que se cuenta en un velatorio
Como respuestas susurradas del examen definitivo
Siempre me he considerado un furtivo,
Como luna que se percibe entre estratos y cúmulos
Como conductor ebrio escapando del control policial
Como estrella fugaz en noche de San Lorenzo
Como traficante de sueños que altera la pureza de su mercancía
Siempre me he considerado un furtivo,
Como emigrante recogido en la playa de las mezquindades
Como idea que altera el sosiego del político
Como relámpago que ilumina las miserias cotidianas
Como solución ignorada que perjudica al poder
Sí, siempre me he considerado un furtivo,
¿O acaso debería decir mejor un clandestino?
Furtivo,
Siempre me he considerado un furtivo
Como besos robados en un portal,
Como mano que finge estar perdida al roce con otra piel
Como quien lucha por descubrir su identidad sexual y se rinde ante un amor
Como amante que se retira satisfecho precozmente
Siempre me he considerado un furtivo,
Como gaviota en el estanque del Retiro madrileño
Como turista que irrumpe en el culto de un templo
Como broma jocosa que se cuenta en un velatorio
Como respuestas susurradas del examen definitivo
Siempre me he considerado un furtivo,
Como luna que se percibe entre estratos y cúmulos
Como conductor ebrio escapando del control policial
Como estrella fugaz en noche de San Lorenzo
Como traficante de sueños que altera la pureza de su mercancía
Siempre me he considerado un furtivo,
Como emigrante recogido en la playa de las mezquindades
Como idea que altera el sosiego del político
Como relámpago que ilumina las miserias cotidianas
Como solución ignorada que perjudica al poder
Sí, siempre me he considerado un furtivo,
¿O acaso debería decir mejor un clandestino?
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Versos con...cupiscentes
miércoles, 17 de agosto de 2011
CLANDESTINOS
En el verano de 2009, el Colectivo de Letras Libres abordó realizar textos para editar un fascículo, cuyo título se decidió por unanimidad que podría llamarse “KLAN-DESTINOS”.
El trabajo quedó paralizado a los pocos meses, al enfrascarse en otras tareas. Ahora, dos años después se retoma, y entonces observamos que los textos que ya estaban escritos entroncan muy directamente con el movimiento de “indignados” del 15M (15 de mayo de 2011), es decir nos habíamos adelantado, lo cual significaba que el malestar que ese movimiento saca a la calle, ya germinaba en nuestras mentes y, seguramente, en la de muchos españoles.
Como anticipo al fascículo que podría ver la luz en septiembre de 2011, este texto que pertenece a los escritos hace dos años:
No somos de ningún clán
Solo nos guía el destino
Si tienen que definirnos
Pueden decir “clandestinos”
Queremos poder soñar
Con cambiar la sociedad
Eliminar las barreras
Anulando las fronteras
Que separan los países
Que todo el mundo sea libre
Que acaben las dictaduras
Y las falsas democracias
Que se basan en falacias
Dejen paso a la verdad
Que el ser humano libere
Su orgullo y su dignidad
Pues nadie es menos que otro
Y nadie debe impedir
El reparto de los bienes
Que todos puedan vivir,
Que no haya hambre en el mundo,
No haya niño sin escuela
Ni un enfermo sin doctor
Que la paz sea el remedio
Que nos alivie el dolor
Y así, soñando, soñando…
Permítannos entonar
Este pequeño homenaje
A la clandestinidad:
“Es mejor estar prohibido,
Olvidado, perseguido,
Por media humanidad,
Si con ello ayudamos
A que la otra mitad
Pueda pensar que algún día
Tendrá su oportunidad.
¡Que no sea una utopía!,
Permítaseles luchar
Para hacerlo realidad”
El trabajo quedó paralizado a los pocos meses, al enfrascarse en otras tareas. Ahora, dos años después se retoma, y entonces observamos que los textos que ya estaban escritos entroncan muy directamente con el movimiento de “indignados” del 15M (15 de mayo de 2011), es decir nos habíamos adelantado, lo cual significaba que el malestar que ese movimiento saca a la calle, ya germinaba en nuestras mentes y, seguramente, en la de muchos españoles.
Como anticipo al fascículo que podría ver la luz en septiembre de 2011, este texto que pertenece a los escritos hace dos años:
No somos de ningún clán
Solo nos guía el destino
Si tienen que definirnos
Pueden decir “clandestinos”
Queremos poder soñar
Con cambiar la sociedad
Eliminar las barreras
Anulando las fronteras
Que separan los países
Que todo el mundo sea libre
Que acaben las dictaduras
Y las falsas democracias
Que se basan en falacias
Dejen paso a la verdad
Que el ser humano libere
Su orgullo y su dignidad
Pues nadie es menos que otro
Y nadie debe impedir
El reparto de los bienes
Que todos puedan vivir,
Que no haya hambre en el mundo,
No haya niño sin escuela
Ni un enfermo sin doctor
Que la paz sea el remedio
Que nos alivie el dolor
Y así, soñando, soñando…
Permítannos entonar
Este pequeño homenaje
A la clandestinidad:
“Es mejor estar prohibido,
Olvidado, perseguido,
Por media humanidad,
Si con ello ayudamos
A que la otra mitad
Pueda pensar que algún día
Tendrá su oportunidad.
¡Que no sea una utopía!,
Permítaseles luchar
Para hacerlo realidad”
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martes, 2 de agosto de 2011
La crisis
Ahora que tanto se habla de "crisis", extraigo este texto escrito hace unos años, cuando empezaba este monumental caos, en el que intento reflejar lo que de verdad es una crisis...todo lo demás son pamplinas
Ricardo estaba preocupado por Juan, su entrañable amigo y compañero de curro. Hacía tres días que no asistía al trabajo y, que Ricardo recordara, era la primera vez que se producía una ausencia tan prolongada, pues Juan sería un tipo muy juerguista y trasnochador, ahora bien, para cumplir en el curro era siempre el primero. Así que, aunque le daba cierto corte, decidió llamar a su casa a ver que le ocurría.
Se puso Matilde, su mujer, a la que Ricardo conocía solo del día de la boda y por lo tanto no tenía con ella mucha confianza, pero suficiente para preguntarle por Juan “es que como lleva tres días ausente, pues me pregunto si estará bien o si necesita algo”.
Matilde, muy correcta, le agradeció su interés, pero no fue muy explícita en sus explicaciones, se limitó a decir “lo está pasando muy mal, es por esto de la crisis, pero esperamos que en unos días se le pase u vuelva a la normalidad. Le diré que has llamado, gracias por tu interés”. Ricardo se quedó sorprendido por la respuesta, pero no quiso indagar más, en la espera de que pronto recuperaría a su amigo y se explicaría todo.
Pasaron varios días y, una tarde, se topó con Inés, la hermana de Juan, a quien conocía de cuando estaban solteros e iba a casa de sus padres. Aprovechó para preguntar por él. Inés pareció incómoda con la pregunta, pero, pese a ello, le explicó “Mira Ricardo, la verdad es que no se lo quieren decir a nadie, porque pensaban que era algo pasajero pero pasan los días y no parece recuperarse. Es la dichosa crisis esa que le tiene doblao”. Una vez más Ricardo se quedó atónito, pero que podía decir, ¿la crisis?, joder, ya se sabía que la cosa estaba chunga, pero todos lo soportaban con estoicismo, no había que magnificar los acontecimientos, además tampoco se sacaba nada con ello.
Le estuvo dando vueltas otros días, y finalmente se decidió a hacer una visita al domicilio de Juan. Si estaba inmerso en una depresión, lo mejor eran los buenos amigos, y a ser posible salir a tomar algo por ahí, seguro que eso le sentaría bien.
Así que, sin más preámbulos, se dirigió a casa de Juan, con una botellita de whisky que previamente compró, esperando sirviera para endulzar su misión. Le recibió Matilde, que no se sorprendió de verlo, y le dijo “Pasa, pasa al salón, está ahí viendo la tele, así se pasa horas”. Animado por el recibimiento, Ricardo entró el salón y saludó a Juan efusivamente “Coño, tío, me tenías preocupado, pero veo que estás hecho un pincel, eh?”. Juan le sonrió y se puso en pie para saludarle, pero entonces, cayó en redondo agitándose con fuertes convulsiones y babeando por la boca. Matilde entró precipitadamente a atenderle, mientras le decía “Lo siento Ricardo, pero en cuanto se retrasa la medicación, vuelven los ataques, estamos desesperados, no dan con ello, no sé como acabará esto”.
Ricardo salió acongojado a la calle. Ahora comprendía que realmente su amigo del alma “estaba en crisis”.
Ricardo estaba preocupado por Juan, su entrañable amigo y compañero de curro. Hacía tres días que no asistía al trabajo y, que Ricardo recordara, era la primera vez que se producía una ausencia tan prolongada, pues Juan sería un tipo muy juerguista y trasnochador, ahora bien, para cumplir en el curro era siempre el primero. Así que, aunque le daba cierto corte, decidió llamar a su casa a ver que le ocurría.
Se puso Matilde, su mujer, a la que Ricardo conocía solo del día de la boda y por lo tanto no tenía con ella mucha confianza, pero suficiente para preguntarle por Juan “es que como lleva tres días ausente, pues me pregunto si estará bien o si necesita algo”.
Matilde, muy correcta, le agradeció su interés, pero no fue muy explícita en sus explicaciones, se limitó a decir “lo está pasando muy mal, es por esto de la crisis, pero esperamos que en unos días se le pase u vuelva a la normalidad. Le diré que has llamado, gracias por tu interés”. Ricardo se quedó sorprendido por la respuesta, pero no quiso indagar más, en la espera de que pronto recuperaría a su amigo y se explicaría todo.
Pasaron varios días y, una tarde, se topó con Inés, la hermana de Juan, a quien conocía de cuando estaban solteros e iba a casa de sus padres. Aprovechó para preguntar por él. Inés pareció incómoda con la pregunta, pero, pese a ello, le explicó “Mira Ricardo, la verdad es que no se lo quieren decir a nadie, porque pensaban que era algo pasajero pero pasan los días y no parece recuperarse. Es la dichosa crisis esa que le tiene doblao”. Una vez más Ricardo se quedó atónito, pero que podía decir, ¿la crisis?, joder, ya se sabía que la cosa estaba chunga, pero todos lo soportaban con estoicismo, no había que magnificar los acontecimientos, además tampoco se sacaba nada con ello.
Le estuvo dando vueltas otros días, y finalmente se decidió a hacer una visita al domicilio de Juan. Si estaba inmerso en una depresión, lo mejor eran los buenos amigos, y a ser posible salir a tomar algo por ahí, seguro que eso le sentaría bien.
Así que, sin más preámbulos, se dirigió a casa de Juan, con una botellita de whisky que previamente compró, esperando sirviera para endulzar su misión. Le recibió Matilde, que no se sorprendió de verlo, y le dijo “Pasa, pasa al salón, está ahí viendo la tele, así se pasa horas”. Animado por el recibimiento, Ricardo entró el salón y saludó a Juan efusivamente “Coño, tío, me tenías preocupado, pero veo que estás hecho un pincel, eh?”. Juan le sonrió y se puso en pie para saludarle, pero entonces, cayó en redondo agitándose con fuertes convulsiones y babeando por la boca. Matilde entró precipitadamente a atenderle, mientras le decía “Lo siento Ricardo, pero en cuanto se retrasa la medicación, vuelven los ataques, estamos desesperados, no dan con ello, no sé como acabará esto”.
Ricardo salió acongojado a la calle. Ahora comprendía que realmente su amigo del alma “estaba en crisis”.
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