Les gusta mi poesía

domingo, 30 de agosto de 2020

 Estado de ánimo - 2


Y aquí estoy,

sentado ante el teclado

obligado a escribir

aunque no quiera

aunque nada suceda

en mi entorno,

nada que me remueva

nada que me inspire

sencillamente "nada".

Me estrujo a diario el pensamiento

en busca de esa musa ignorada

de ese aliento que dicen acompaña

al escritor en momentos de nostalgia.

Pero no  ocurre nada,

mi mente está vacía,

debo regresar quizás

a mi silencio

y allí ocultarme

del mundanal ruido

leer si acaso lo nuevo publicado

por jóvenes talentos.

Porque la vida sigue,

y fluyen nuevos brotes

que escriben poesía

sin rémoras y cargas como yo.

De ellos es el futuro

yo ya no espero nada

por ello me doblego

me retiro, me muero.


martes, 18 de agosto de 2020

                                             Estado de ánimo



He sentido horror, dolor, pena,

pero el dolor se alivia,

la pena se mitiga

y el horror se olvida

y queda la mente esperando 

espera que ocurra algo

algo diferente, distinto

que nos zarandeé de la rutina

que nos provoque a actuar.

Pero si ocurre algo, 

sabes que será desagradable,

siempre lo es,

y aun así, se prefiere.

Y por fin ocurre, 

y el ciclo vuelve a empezar, 

horror, dolor, pena...

 Después de tres años de descanso, durante los cuales me ha dado tiempo a reflexionar, incluso a padecer un ictus que mermó mi capacidad creativa, vuelvo con redoblado interés a intentar resucitar este blog. Para ello, me consta que serán necesarios nuevas entradas, nuevos poemas. Pues bien, vamos a ello

lunes, 16 de enero de 2017

Lugares para no perderse


Playas que no ven el mar,
como lágrimas sin ojos,
como suspiros sin gozos,
como novia sin altar.

Islas en las que soñar
en las noches de desvelo
Islas a las que el pirata
hizo al mar su prisionero.

Montañas que se elevan
entre las cimas del mundo,
cumbres nevadas e inhóspitas
para ascender moribundo.

Valles verdes y salvajes,
enclavados en cañones,
recorridos por los trotes
de espléndidos cimarrones.

Playas, islas, montes, valles...
naturaleza en vivo,
recuerdos para soñar
siempre que no estés dormido

viernes, 5 de agosto de 2016

Soneto 126

Desmayarse, atreverse, estar furioso, 
áspero, tierno, liberal, esquivo, 
alentado, mortal, difunto, vivo, 
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo, 
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, 
enojado, valiente, fugitivo, 
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño, 
beber veneno por licor süave, 
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe, 
dar la vida y el alma a un desengaño; 
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
Lope de Vega

jueves, 31 de marzo de 2016

La decadencia

Llega uno a una edad
En que todo resulta decadente,
Se nota en la indiferencia de la gente,
En los repetidos y cansinos “buenos días”
Que te ofrece tu familia o amigos.
Nada es convincente,
Siempre es lo mismo,
La originalidad murió hace tiempo
La frustración y el desengaño
Ocuparon su lugar.
La ilusión pereció en la miasma
 De vicios y rutinas cotidianos
El pesimismo impera
Es su siglo
No existe tiempo para la esperanza
Solo la ambición desmesurada
Encuentra entre estas ruinas
Su cobijo
La zancadilla medra
Entre corruptos
Y el triunfo palidece
Pues conoce
Que es fruto del engaño y la codicia


Es por ello que en esta triste jungla
La decadencia es solo un resultado
Quizás el verlo así
Es condicionado
Por los años vividos y experiencia
Pero, no te engañes lector amigo,
¿Acaso no todo se repite,
Siempre es lo mismo?
Ante esta abrumadora decadencia
Solo cabe una actitud: DECENCIA

martes, 22 de marzo de 2016

Para cuando no esté

Para cuando no esté,
Ahora que queda poco
Quiero dejar constancia
De todas esas cosas
Que sin darle importancia
Pasaron por mi vida

La sonrisa de un niño
El color de amapolas
Mi mujer aún dormida
En la mañana fría
El pasaje de un libro
O mejor un libro entero
Una música suave
Un aroma a nenúfar
Un cuento, una canción,
El olor de algún guiso
Una copa de vino
Escanciada en mí mesa
Una frase impactante
Escrita de epitafio
Quizás algún amigo
Que preguntó por mí 

Unos hijos perdidos
Irremediablemente
Un chucho compañero
De mis noches vacías
Un tango, una ópera,
Quizás una película
Un sendero, un camino
Hacer de peregrino
Pasear por la playa
Perderse en la montaña
Entre pinos y olivos
Y el rumor de algún río 

Y siempre una sonrisa
Que esperaba  en mi casa
Mi amante, mi mujer
Esa que cité antes
Cuando estaba dormida
Pero que muy despierta
Alegró mi destino 

Para cuando no esté
Quiero que lean esto
Que sepan lo que quise
Y lo que disfruté
Que en medio de una vida
Dura e intransigente
Yo fui afortunado
Me sentí acompañado
Todo lo he disfrutado
De todos aprendí 
Y a todos me he entregado


miércoles, 3 de febrero de 2016

El jardinero


Microrrelato con el que participé en el V Concurso del Colectivo de Letras Libres:



Desde muy joven, su afición preferida, que más tarde se convirtió en profesión, fue la
jardinería. Por eso cuando el ayuntamiento de su ciudad le nombró único jardinero
responsable del parque recientemente inaugurado, culminó todas sus expectativas.

Embelleció la valla perimetral que circundaba la finca del parque con las más bellas plantas
exóticas que pudo conseguir, las cuales, al florecer en diferentes etapas del año, producían un
efecto floral de exquisita belleza. Para el interior, prefirió plantar frondosos árboles de amplia
sombra que dieran frescor al visitante. También consiguió el permiso para, desde un arroyo
cercano, abrir una canalización hacia la finca, en su centro construyó una bonita fuente con
efecto cascada, que daba belleza al entorno y añadía el rumor del agua a todo el recinto.
Incluso añadió un efecto acústico al instalar altavoces camuflados entre las plantas y por los
que emitía una suave música ambiental que, lejos de molestar, constituía el complemento
perfecto para tan bello paraje.

Solo había una cosa que le irritaba y sobre la que no podía ejercer ningún control, era la
“manía” de los visitantes del parque en poblarlo de piedras verticales con cruces, inscripciones
de fechas y mensajes familiares.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Quisiera ser



Quisiera escanciar tu sonrisa en mi copa y así poder beberme tu alegría


Quisiera ser el embrujo de tus tirabuzones, para ver como acaricias despertares


Quisiera ser la mañana que envuelve tus pudores, para saciar así mis apetitos


Quisiera ser el eco de tus profundos sueños, y aprender de las brujas las artes quirománticas


Quisiera ser el ave que aletea en tu espalda, y acariciarme con tu vello estremecido


Quisiera ser reflejo de tu cuerpo en el aguas, para ondularme entero a base de pedradas


Quisiera ser aliento del bosque adormecido, en el que yo me pierda, buscando tu ombligo



Y por encima de todo, quisiera ser tus ojos, tus párpados, tus labios, tu boca, tu cabello, y besar, sin ambages, tu cuerpo que me hechiza

miércoles, 5 de agosto de 2015

Influencias lunáticas

Erika llevaba tiempo planteándose cambiar radicalmente su vida.

Había nacido en el mes de Julio y, sin poder ella elegir, pertenecía al signo de Cáncer, del cual se dice que sus portadores están influenciados, positiva o negativamente, por la magia de la luna llena.

Ella no quería creer en esas elucubraciones, pero debía admitir que su vida actual dependía exclusivamente de la luna. Sus horarios, sus vacaciones, todos sus planes se veían determinados por la luna, y eso era lo que ella quería cambiar.

Desde que faltaron sus padres y le dejaron su pequeño piso en herencia, había vivido una vida austera, privándose de muchos de los placeres de la juventud y dedicada, casi exclusivamente a su trabajo como camarera en un disco-pub de moda, al que había dedicado ya cinco años y era la más antigua de la plantilla. Su buen hacer y su profesionalidad  habían conseguido que el gerente del local la mantuviera al frente del personal de barra, y las propinas de los clientes contribuían a engrosas sus ahorros, con los cuales estaba en condiciones de plantearse dar la vuelta al mundo varias veces seguidas, esa era su motivación.

Pero hasta entonces, Erika continuaba su ritmo de trabajo acostumbrado, marcado siempre por los designios de la luna. Llegaba puntualmente, una hora antes de que se procediera a abrir al público y encender el luminoso de la fachada que daba título y crédito al local en la noche capitalina. Se enfundaba el escueto y mínimo uniforme que la dirección tenía diseñado para las camareras y que a menudo le costaba tener que poner freno a las intenciones de algún cliente pasado de copas, procedía a ordenas mesas y bebidas y a la hora convenida se encontraba en su puesto con la mejor sonrisa, dispuesta a atender a los clientes tempraneros.


Era el momento en que los porteros y vigilantes abrían las puertas con solemnidad como cumpliendo un estudiado ritual y se encendía el magno luminoso que podía verse desde diferentes puntos de la ciudad. En él bajo el epígrafe “disco-pub” resaltaba estelarmente el nombre mágico:  LA LUNA

miércoles, 18 de marzo de 2015

Efectos lunares



Los investigadores cósmicos de la NASA y de otros organismos estatales de todos los países llevaban una semana reunidos en París, discutiendo los efectos que nuestro planeta tiene sobre los seres humanos que habitamos la tierra, es lo que ellos denominaban “efectos lunares”


ERIKA, sin estudios astronómicos, sabía de ese tema más que todos los reunidos. Conocía perfectamente la reacción que se producía en los cuerpos terrestres, dependiendo del número de lunares de su cuerpo que ella,, con cuidadoso control, estuviese dispuesta a enseñar

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Soledades

Este es el relato con el que recientemente he participado en el IV Concurso de Microrrelatos del Colectivo de Letras Libres.



Siempre se había considerado una mujer feliz, tanto en su infancia como en su matrimonio. Su única desdicha era que, debido a un problema hormonal, no conseguía retener los embarazos más allá de cuatro o cinco semanas.
De nada valía la progesterona, el reposo absoluto y otros tratamientos que, múltiples doctores, probaron con ella. Parecía que su vientre se empeñaba en rechazar el embarazo al llegar a esos fatídicos plazos.
Tras el cuarto intento fallido, los médicos, como habían hecho otras veces, le recomendaron asistencia psicológica, pero ella hacía gala de una férrea voluntad e insistía en continuar su vida normal cuanto antes.
Después del cuarto aborto, su marido empezó a observar conductas extrañas en ella, hablaba sola, sonreía a menudo mientras miraba al vacío…

Una noche se sorprendió cuando notó que ella se había levantado de la cama. Se levantó él también y vio que había una tenue luz en el cuarto que habían preparado para los niños y que trataban  de evitar. Abrió la puerta con sigilo y sorprendió a su mujer cantando bajito una nana ante una estantería. En ella, en cuatro frascos rellenos de formol, estaban los restos de los fetos que nunca llegaron a vivir.



!!FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS PARA TODOS MIS SEGUIDORES Y AMIGOS!!

martes, 4 de noviembre de 2014

Historias cruzadas

Ella pertenecía al cuerpo de bomberos municipal y, cuando no había salida, tocaba entrenarse duramente para estar siempre preparados ante una posible alarma.

Esa tarde habían tenido que hacer frente a un pequeño fuego doméstico, aparentemente inofensivo, pero que había implicado el rescate de dos menores que se habían quedado solos en el interior de la vivienda. Ella había sido una de los rescatadores.

El era ingeniero de obras. Se pasaba el día entre numerosos cálculos e infinitos procesos para los proyectos en curso. Ahora mismo, la construcción de una nueva presa en el cauce del Guadalquivir ocupaba la mayor parte de su tiempo, si bien también debía atender otros proyectos menores que, nunca se explicaba cómo, siempre recaían en su mesa.

Volvía a casa, cansado pero deseoso de encontrar a su pareja, conocedor de que  ahora le tocaba calcular la resistencia, porosidad, ductilidad, permeabilidad, humedad y otros cuantos factores de un material muy distinto, un material que llevaba nombre de mujer,  pero esos cálculos siempre los hacía con gusto.


Ella llegaría casa, tomaría una ducha que limpiase los restos de hollín de su cuerpo y buscaría su compañía. El problema es que ese fuego que tenía en casa, ni quería apagarlo ni sabía cómo.

lunes, 6 de octubre de 2014

Clínica de salud

El día que abrieron, cerca de mi casa, una pequeña clínica, supe que por fin mis males tendrían remedio.
Se trataba de la típica clínica de barrio, que ofrece sus servicios, de medicina general, pediatría, enfermería y, de paso, se ocupan de tramitar la renovación de carnets de conducir, permiso de armas, ect.

Bombardearon el barrio con sus octavillas publicitarias y tuve la fortuna de que una de ellas vino a parar a mi buzón, aunque luego me encontré otro par en las escobillas de mi coche. Ofrecían sus servicios, añadiendo a lo antes citado, algún detalle más de lo que genéricamente abarca la enfermería, como puede ser, toma de muestras para analíticas, sondas, extracción de cuerpos extraños y otras  de ese calibre y, lo más importante, ofrecían sus servicios en su consultorio o a domicilio si el paciente lo requería.

Yo sufría por entonces un picor general, que se convertía en comezón en determinados momentos, casi como si fuese una quemadura, escozor, irritación, hinchazón, me subía la temperatura corporal y no me dejaba descansar, así que, sin dudarlo, llamé por teléfono y les pedí se pasaran a hacerme una visita.


Llegaron increíblemente rápido, se notaba que aún tenían pocos clientes, les hice pasar al salón y una vez allí fui derecho al problema, ¿ustedes extraen cuerpos extraños, verdad?, pues, por favor, sean eficaces y de forma no muy dolorosa, ¡llévense a mi mujer!

domingo, 7 de septiembre de 2014

La bicicleta

A Tomás siempre le había apasionado la bicicleta, era una afición heredada de su padre, quien participaba en algunas pruebas locales, e incluso llegó a inscribirse en un club de ciclismo profesional, siendo gregario de las figuras de aquel entonces, como un tal OCAÑA, que al parecer llegó a ganar el Tour de Francia, pero Tomás esos tiempos no los había conocido.

Para él era una modesta afición que practicaba con entusiasmo los domingos, y le permitía liberarse de la rutina del trabajo diario y de los agobios de la gran ciudad. Pedaleaba durante 60 ú 80 Kms., cada día en diferentes direcciones, para que el paisaje fuera cambiante y así poder disfrutar de la naturaleza.

Un domingo de marzo, cuando la primavera empezaba a estallar,  paro su pedaleo para asistir a otro ciclista que al parecer había pinchado y estaba varado en el arcén esperando ayuda. La solidaridad y mutua ayuda entre los deportistas era algo que Tomás llevaba siempre a rajatabla, pues ya en alguna ocasión también a él le habían echado una mano por cámaras pinchadas o cadenas rotas.

Cuando se acercó al compañero, observó que bajo el casco obligatorio, se escondía una preciosa cabellera rubia, y detrás del maillot ajustado, unos magníficos pechos de mujer reclamaban su libertad, se trataba de EVA, quien se presentó a si misma como una mujer deportista, moderna, educada y agradecida.

Entre ambos surgió rápidamente una amistad que el tiempo se ocupó de convertir, sin casi advertirlo ellos, en un amor forjado a ritmo de pedales y consumado sobre las frescas hierbas de valles serranos que disfrutaban juntos. Su relación fue creciendo y pronto se fueron a vivir juntos y planearon un futuro en común.

Dos años después a EVA le diagnosticaron un tumor maligno y seis meses más tarde fallecía, entre el dolor de TOMAS y de su familia, que vieron impotentes cómo no se podía hacer nada por evitarlo.

TOMAS retomó la práctica del deporte ciclista que había dejado abandonada para dedicarse a EVA durante esos duros meses. Ahora lo hacía para liberar su mente de recuerdos que un día fueron felices y ahora le resultaban muy amargos.


Sin querer un domingo se dirigió hacia el acantilado costero, del que tantas veces había disfrutado, y al llegar a su borde lanzó la bici al vacío como muestra de inconformismo con lo que el destino le había reservado, lo que no hizo, porque pensó que así el acto quedaba más garantizado, fue apearse previamente de la bicicleta.

jueves, 21 de agosto de 2014

Nombres equivocados

Siempre he mantenido la teoría de que antes de bautizar a un nuevo ser, debe cuidarse mucho la elección de un nombre, ya que éste le acompañará toda su vida y puede, en ocasiones, determinar su destino. Pues bien, esto no es solo aplicable a los seres humanos, yo creo que también debe aplicarse a las mascotas y en especial a los perros. He aquí un ejemplo de lo que le sucedió a un conocido mío.

Adquirió en una tienda  de animales un cachorro de pitbull, (raza que se caracteriza por su agresividad), se preocupó de tenerle actualizado en todas las vacunas y requisitos que la ley impone, en concreto para este tipo de perros. Lo adiestró de forma que solo obedeciera su voz y lo bautizó con el nombre de KER, debido a que él era el titular de unas tiendas de electrodomésticos que llevaban ese nombre, aunque se escribía Quer, pero como la fonética era idéntica, pensó que para el perro resultaba más apropiado escribirlo con K.

Pues bien, KER  fue creciendo normalmente y obedeciendo fielmente a su amo. Todos los amigos y vecinos que se mostraron preocupados al principio por el tipo de perro que había elegido, tuvieron que acabar reconociendo que el animal era inofensivo y solo respondía a la voz de su amo, estaba suelto en el jardín del chalet adosado, pero podías entrar en su territorio que él se limitaba a emitir un par de ladridos avisando a su amo de la visita y se dejaba acariciar sin poner ningún problema.

Un día estaba su propietario con una amigo sentado en el jardín, bajo la atenta mirada del perro que no les perdía de vista, disfrutando de una cerveza y de una tertulia sobre cine clásico, en la que tenían opiniones diferentes, el amigo le pregunto “Entonces tu ¿a qué actriz prefieres a LANA TURNER o a DEBORA QUER?”, a lo que él sin dudarlo un instante y elevando la voz contestó, “Por supuesto, DEBORA QUER”.


Esa palabra fue el detonante para que el perro se lanzara al cuello del amigo provocándole heridas de pronóstico reservado, que no fueron a mayores por la intervención del propietario, quien entonces se dio cuenta del error cometido en la adjudicación del nombre al animal.

domingo, 3 de agosto de 2014

Para cuando no esté


Para cuando no esté,
Ahora que queda poco
Quiero dejar constancia
De todas esas cosas
Que sin darle importancia
Pasaron por mi vida

La sonrisa de un niño
El color de amapolas
Mi mujer aún dormida
En la mañana fría
El pasaje de un libro
O mejor un libro entero
Una música suave
Un aroma a nenúfar
Un cuento, una canción,
El olor de algún guiso
Una copa de vino
Escanciada en mí mesa
Una frase impactante
Escrita de epitafio
Quizás algún amigo
Que preguntó por mí


Unos hijos perdidos
Irremediablemente
Un chucho compañero
De mis noches vacías
Un tango, una ópera,
Quizás una película
Un sendero, un camino
Hacer de peregrino
Pasear por la playa
Perderse en la montaña
Entre pinos y olivos
Y el rumor de algún río
Y siempre una sonrisa
Que esperaba  en mi casa
Mi amante, mi mujer
Esa que cité antes
Cuando estaba dormida
Pero que muy despierta
Alegró mi destino

Para cuando no esté
Quiero que lean esto
Que sepan lo que quise
Lo que me fue importante
Que en medio de una vida
Dura e intransigente
Yo fui afortunado
Me sentí acompañado
Todo lo he disfrutado
De todos aprendí  

martes, 22 de julio de 2014

ALUCINACIONES

Mañanitas: "y hoy por ser día de tu santo, te lo cantamos a tí..."


Como describe Cortázar
En su anhelada Rayuela
Hay un kibbbutz del deseo
Esperando en cada esquina
A los mercaderes de ocio
Que nos ofrecen basura
Que intoxican nuestras mentes
Con falsas apreciaciones
Y de tanto insisto e insisto
Uno se acepta a si mismo
Nos bebemos nuestro láudano
 Pequeños y amargos sorbos
Plantamos nuestra mandrágora
En la primera maceta
Y esperamos nos produzca
La visión de los ascetas
Releemos, traducimos,
Borrachos de triste euforia
Y cuando nos despertamos
Nos caemos de la gloria

sábado, 12 de julio de 2014

El viajero indeciso



Empezó el viaje sin saber dónde  dirigir sus pasos, a los pocos días detectó que había estado dando vueltas infructuosamente sin alejarse apenas del punto de partida. Por ello, reflexionó y decidió buscar un acompañante con el que pudiera decidir cuál sería la mejor dirección a tomar.

Pensó durante varias jornadas quién sería  el  ideal para un largo viaje, pero, ¿a quién se lo pedía? Por un lado no quería ofender a unos por decírselo a otros. Tampoco quería arriesgarse a una negativa rotunda que le dejara en mal lugar, ni ofrecérselo a alguien que no estuviera mínimamente preparado  tanto física como mentalmente para una larga temporada.

Decidió finalmente paralizar esa acción y retomar la del viaje individual, pero ¿adónde ir? Tras unos días de meditación y descartar varios destinos, se le ocurrió que podía dejar que fuese el azar el que lo fijase, para lo cual buscó por las librerías de toda la ciudad un buen atlas que incorporase  un mapa mundial desplegable, con la idea de lanzar un dado, de forma que allí donde fuera a parar sería el país elegido. Pero, no podía elegir a la ventura total, pues, aparte de la probabilidad mayor de que el punto de la elección recayese en un océano, algunos países estaban en conflicto bélico, otros padecían peligrosas pandemias e incluso había algunos en los que la probabilidad de movimientos sísmicos u otros accidentes de la naturaleza no hacían recomendable visitarlos.

Desechó pues esta opción y se centró en saber exactamente de qué medios materiales disfrutaba para afrontar el viaje, ya que pensó, que esta podía ser otra limitación para algunos destinos. Pero tampoco podía calcular su poder económico de una manera fácil, pues dependía a su vez de las decisiones que tomara respecto a si vender o no su cartera de valores, vender sus posesiones (casa, coche…), perdió pues unas semanas esperando el momento idóneo para no perjudicarse por unas ventas precipitadas.
Otra limitación podía ser el tiempo de que disponía. Alertado por este nuevo input, consultó un calendario y entonces comprobó con pavor que se la habían pasado sus vacaciones laborales mientras estaba decidiendo donde viajar, y debía incorporarse a su trabajo al día siguiente. ¿Qué hacía? ¿Pedía una excedencia? ¿Fingía una baja por enfermedad de larga duración? ¿Se despedía para no regresar?, pero ¿cómo tomar esta medida sin conocer siquiera adónde ir?


Y así transcurrió su vida, en un continuo ir o no ir, que le estresaba y le oprimía la mente, impidiéndole razonar con claridad, hasta que un día, alguien más poderoso que él, se lo llevó consigo para siempre, de forma repentina, resolviendo así todas sus dudas.

jueves, 12 de junio de 2014

Añoranzas

Me gustaría saber si me recuerdas,
si aún escuchas los discos de vinilo
que nos gustaba tanto disfrutar,
si conservas aún aquellos libros
sobre los que solíamos conversar.

Y ese vestido azul de medianoche
que solías ponerte al bailar,
¿está colgado aún en tu perchero
junto con los zapatos de cristal?

Me gustaría saber si echas de menos
auqellas madrugadas sin dormir
en las que te leía versos míos
que tu me inspirabas al reir

Me gustaría saber si aún te despiertas
sobresaltada en plena oscuridad
al no escuchar a tu lado como siempre
mi acompasado y lento respirar.

Me gustaría saber que es lo que comes.
donde acostumbras a ir a caminar,
si la nostalgia invade tus costumbres
o si no eres capaz de recordar.

Me gustaría, pero no lo pretendo,
saber que eres feliz.