Les gusta mi poesía

miércoles, 18 de marzo de 2015

Efectos lunares



Los investigadores cósmicos de la NASA y de otros organismos estatales de todos los países llevaban una semana reunidos en París, discutiendo los efectos que nuestro planeta tiene sobre los seres humanos que habitamos la tierra, es lo que ellos denominaban “efectos lunares”


ERIKA, sin estudios astronómicos, sabía de ese tema más que todos los reunidos. Conocía perfectamente la reacción que se producía en los cuerpos terrestres, dependiendo del número de lunares de su cuerpo que ella,, con cuidadoso control, estuviese dispuesta a enseñar

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Soledades

Este es el relato con el que recientemente he participado en el IV Concurso de Microrrelatos del Colectivo de Letras Libres.



Siempre se había considerado una mujer feliz, tanto en su infancia como en su matrimonio. Su única desdicha era que, debido a un problema hormonal, no conseguía retener los embarazos más allá de cuatro o cinco semanas.
De nada valía la progesterona, el reposo absoluto y otros tratamientos que, múltiples doctores, probaron con ella. Parecía que su vientre se empeñaba en rechazar el embarazo al llegar a esos fatídicos plazos.
Tras el cuarto intento fallido, los médicos, como habían hecho otras veces, le recomendaron asistencia psicológica, pero ella hacía gala de una férrea voluntad e insistía en continuar su vida normal cuanto antes.
Después del cuarto aborto, su marido empezó a observar conductas extrañas en ella, hablaba sola, sonreía a menudo mientras miraba al vacío…

Una noche se sorprendió cuando notó que ella se había levantado de la cama. Se levantó él también y vio que había una tenue luz en el cuarto que habían preparado para los niños y que trataban  de evitar. Abrió la puerta con sigilo y sorprendió a su mujer cantando bajito una nana ante una estantería. En ella, en cuatro frascos rellenos de formol, estaban los restos de los fetos que nunca llegaron a vivir.



!!FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS PARA TODOS MIS SEGUIDORES Y AMIGOS!!

martes, 4 de noviembre de 2014

Historias cruzadas

Ella pertenecía al cuerpo de bomberos municipal y, cuando no había salida, tocaba entrenarse duramente para estar siempre preparados ante una posible alarma.

Esa tarde habían tenido que hacer frente a un pequeño fuego doméstico, aparentemente inofensivo, pero que había implicado el rescate de dos menores que se habían quedado solos en el interior de la vivienda. Ella había sido una de los rescatadores.

El era ingeniero de obras. Se pasaba el día entre numerosos cálculos e infinitos procesos para los proyectos en curso. Ahora mismo, la construcción de una nueva presa en el cauce del Guadalquivir ocupaba la mayor parte de su tiempo, si bien también debía atender otros proyectos menores que, nunca se explicaba cómo, siempre recaían en su mesa.

Volvía a casa, cansado pero deseoso de encontrar a su pareja, conocedor de que  ahora le tocaba calcular la resistencia, porosidad, ductilidad, permeabilidad, humedad y otros cuantos factores de un material muy distinto, un material que llevaba nombre de mujer,  pero esos cálculos siempre los hacía con gusto.


Ella llegaría casa, tomaría una ducha que limpiase los restos de hollín de su cuerpo y buscaría su compañía. El problema es que ese fuego que tenía en casa, ni quería apagarlo ni sabía cómo.

lunes, 6 de octubre de 2014

Clínica de salud

El día que abrieron, cerca de mi casa, una pequeña clínica, supe que por fin mis males tendrían remedio.
Se trataba de la típica clínica de barrio, que ofrece sus servicios, de medicina general, pediatría, enfermería y, de paso, se ocupan de tramitar la renovación de carnets de conducir, permiso de armas, ect.

Bombardearon el barrio con sus octavillas publicitarias y tuve la fortuna de que una de ellas vino a parar a mi buzón, aunque luego me encontré otro par en las escobillas de mi coche. Ofrecían sus servicios, añadiendo a lo antes citado, algún detalle más de lo que genéricamente abarca la enfermería, como puede ser, toma de muestras para analíticas, sondas, extracción de cuerpos extraños y otras  de ese calibre y, lo más importante, ofrecían sus servicios en su consultorio o a domicilio si el paciente lo requería.

Yo sufría por entonces un picor general, que se convertía en comezón en determinados momentos, casi como si fuese una quemadura, escozor, irritación, hinchazón, me subía la temperatura corporal y no me dejaba descansar, así que, sin dudarlo, llamé por teléfono y les pedí se pasaran a hacerme una visita.


Llegaron increíblemente rápido, se notaba que aún tenían pocos clientes, les hice pasar al salón y una vez allí fui derecho al problema, ¿ustedes extraen cuerpos extraños, verdad?, pues, por favor, sean eficaces y de forma no muy dolorosa, ¡llévense a mi mujer!

domingo, 7 de septiembre de 2014

La bicicleta

A Tomás siempre le había apasionado la bicicleta, era una afición heredada de su padre, quien participaba en algunas pruebas locales, e incluso llegó a inscribirse en un club de ciclismo profesional, siendo gregario de las figuras de aquel entonces, como un tal OCAÑA, que al parecer llegó a ganar el Tour de Francia, pero Tomás esos tiempos no los había conocido.

Para él era una modesta afición que practicaba con entusiasmo los domingos, y le permitía liberarse de la rutina del trabajo diario y de los agobios de la gran ciudad. Pedaleaba durante 60 ú 80 Kms., cada día en diferentes direcciones, para que el paisaje fuera cambiante y así poder disfrutar de la naturaleza.

Un domingo de marzo, cuando la primavera empezaba a estallar,  paro su pedaleo para asistir a otro ciclista que al parecer había pinchado y estaba varado en el arcén esperando ayuda. La solidaridad y mutua ayuda entre los deportistas era algo que Tomás llevaba siempre a rajatabla, pues ya en alguna ocasión también a él le habían echado una mano por cámaras pinchadas o cadenas rotas.

Cuando se acercó al compañero, observó que bajo el casco obligatorio, se escondía una preciosa cabellera rubia, y detrás del maillot ajustado, unos magníficos pechos de mujer reclamaban su libertad, se trataba de EVA, quien se presentó a si misma como una mujer deportista, moderna, educada y agradecida.

Entre ambos surgió rápidamente una amistad que el tiempo se ocupó de convertir, sin casi advertirlo ellos, en un amor forjado a ritmo de pedales y consumado sobre las frescas hierbas de valles serranos que disfrutaban juntos. Su relación fue creciendo y pronto se fueron a vivir juntos y planearon un futuro en común.

Dos años después a EVA le diagnosticaron un tumor maligno y seis meses más tarde fallecía, entre el dolor de TOMAS y de su familia, que vieron impotentes cómo no se podía hacer nada por evitarlo.

TOMAS retomó la práctica del deporte ciclista que había dejado abandonada para dedicarse a EVA durante esos duros meses. Ahora lo hacía para liberar su mente de recuerdos que un día fueron felices y ahora le resultaban muy amargos.


Sin querer un domingo se dirigió hacia el acantilado costero, del que tantas veces había disfrutado, y al llegar a su borde lanzó la bici al vacío como muestra de inconformismo con lo que el destino le había reservado, lo que no hizo, porque pensó que así el acto quedaba más garantizado, fue apearse previamente de la bicicleta.

jueves, 21 de agosto de 2014

Nombres equivocados

Siempre he mantenido la teoría de que antes de bautizar a un nuevo ser, debe cuidarse mucho la elección de un nombre, ya que éste le acompañará toda su vida y puede, en ocasiones, determinar su destino. Pues bien, esto no es solo aplicable a los seres humanos, yo creo que también debe aplicarse a las mascotas y en especial a los perros. He aquí un ejemplo de lo que le sucedió a un conocido mío.

Adquirió en una tienda  de animales un cachorro de pitbull, (raza que se caracteriza por su agresividad), se preocupó de tenerle actualizado en todas las vacunas y requisitos que la ley impone, en concreto para este tipo de perros. Lo adiestró de forma que solo obedeciera su voz y lo bautizó con el nombre de KER, debido a que él era el titular de unas tiendas de electrodomésticos que llevaban ese nombre, aunque se escribía Quer, pero como la fonética era idéntica, pensó que para el perro resultaba más apropiado escribirlo con K.

Pues bien, KER  fue creciendo normalmente y obedeciendo fielmente a su amo. Todos los amigos y vecinos que se mostraron preocupados al principio por el tipo de perro que había elegido, tuvieron que acabar reconociendo que el animal era inofensivo y solo respondía a la voz de su amo, estaba suelto en el jardín del chalet adosado, pero podías entrar en su territorio que él se limitaba a emitir un par de ladridos avisando a su amo de la visita y se dejaba acariciar sin poner ningún problema.

Un día estaba su propietario con una amigo sentado en el jardín, bajo la atenta mirada del perro que no les perdía de vista, disfrutando de una cerveza y de una tertulia sobre cine clásico, en la que tenían opiniones diferentes, el amigo le pregunto “Entonces tu ¿a qué actriz prefieres a LANA TURNER o a DEBORA QUER?”, a lo que él sin dudarlo un instante y elevando la voz contestó, “Por supuesto, DEBORA QUER”.


Esa palabra fue el detonante para que el perro se lanzara al cuello del amigo provocándole heridas de pronóstico reservado, que no fueron a mayores por la intervención del propietario, quien entonces se dio cuenta del error cometido en la adjudicación del nombre al animal.

domingo, 3 de agosto de 2014

Para cuando no esté


Para cuando no esté,
Ahora que queda poco
Quiero dejar constancia
De todas esas cosas
Que sin darle importancia
Pasaron por mi vida

La sonrisa de un niño
El color de amapolas
Mi mujer aún dormida
En la mañana fría
El pasaje de un libro
O mejor un libro entero
Una música suave
Un aroma a nenúfar
Un cuento, una canción,
El olor de algún guiso
Una copa de vino
Escanciada en mí mesa
Una frase impactante
Escrita de epitafio
Quizás algún amigo
Que preguntó por mí


Unos hijos perdidos
Irremediablemente
Un chucho compañero
De mis noches vacías
Un tango, una ópera,
Quizás una película
Un sendero, un camino
Hacer de peregrino
Pasear por la playa
Perderse en la montaña
Entre pinos y olivos
Y el rumor de algún río
Y siempre una sonrisa
Que esperaba  en mi casa
Mi amante, mi mujer
Esa que cité antes
Cuando estaba dormida
Pero que muy despierta
Alegró mi destino

Para cuando no esté
Quiero que lean esto
Que sepan lo que quise
Lo que me fue importante
Que en medio de una vida
Dura e intransigente
Yo fui afortunado
Me sentí acompañado
Todo lo he disfrutado
De todos aprendí