La semana se hace larga, echamos en falta fiestas para descansar o divertirnos, y ahora que se van a eliminar los puentes todavía será peor. Por ello se me ha ocurrido una fórmula que creo que contribuirá a aliviar esa carga. Se trata de quitar a cada día 3 horas, de forma que en lugar de 24 horas, serán 21. Con esas 3 horas por siete días construimos un nuevo día, que lo colocamos entre miércoles y jueves, podríamos llamarle "jumierles" o algo parecido, el nombre no tiene importancia, y será un dia festivo dedicado solo a recuperarse, para que el fin de semana sea más festivo si cabe. Ya me diréis que os parece:
Al cementerio de jueves
Han empezado a acudir
Unos miércoles sangrantes.
Junto a martes aberrantes,
E incluso lunes radiantes
Ya cansados de vivir.
Y es que hay días y semanas
Que nada parece ir bien
Pues cuando el destino quiere
Por más que uno se empeñe
Todo se nos da la vuelta,
Se nos pone del revés.
Es por eso que, hace tiempo
Nos vinieron con el cuento
De comenzar la semana
Con ganas de trabajar
Y dijeron que los lunes
Eran como días azules
Para poder advertir
Que trabajar es vivir.
Yo postulo que es mejor
Comenzar cada semana
Los jueves, y así mañana
Ya será viernes, y luego
Descansaremos primero,
Para poder continuar
El trabajo interrumpido
Con ánimo decidido.
Probemos a vaciar
De muertos el cementerio
Pues tenemos el remedio
Para poder disfrutar
Les gusta mi poesía
sábado, 25 de febrero de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
Necesidad
Y voy a seguir escribiendo cosas ñoñas, por eso de San Valentín. Como me voy a Mallorca a celebrarlo os lo dejo para que me recordéis:
Tan solo tu presencia
En si, me reconforta
No hace falta que hables
Solo que estés ahí,
Donde yo pueda verte,
Sentirte, admirarte,
Sabiendo que disfruto,
Que no eres espejismo
Que sin ti mis quebrantos
No serían lo mismo
Si me faltas, cariño,
Se me escapa la vida,
Tus ausencias se hacen
Cada día más largas,
Más dolorosas, más frías
Nada me reconforta
Hasta que tú regresas
Sentir que te aproximas
Oír tu taconeo,
Regenera en mi alma
La fuerza en la que creo
Por eso, lo admito,
Siento necesidad
Soy un adicto a ti
Le he pedido al doctor
Me prescriba una dosis
Que me dure cien años
Para poder así
Evitar el dolor
Si te pierdo algún día
Tan solo tu presencia
En si, me reconforta
No hace falta que hables
Solo que estés ahí,
Donde yo pueda verte,
Sentirte, admirarte,
Sabiendo que disfruto,
Que no eres espejismo
Que sin ti mis quebrantos
No serían lo mismo
Si me faltas, cariño,
Se me escapa la vida,
Tus ausencias se hacen
Cada día más largas,
Más dolorosas, más frías
Nada me reconforta
Hasta que tú regresas
Sentir que te aproximas
Oír tu taconeo,
Regenera en mi alma
La fuerza en la que creo
Por eso, lo admito,
Siento necesidad
Soy un adicto a ti
Le he pedido al doctor
Me prescriba una dosis
Que me dure cien años
Para poder así
Evitar el dolor
Si te pierdo algún día
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Versos con...cupiscentes
miércoles, 1 de febrero de 2012
El compromiso
Este va dedicado a esas parejas que van a celebrar pronto el día de los Enamorados, para que su compromiso les dure mucho tiempo...
Sin apenas darse cuenta
Casi sin enterarse
Se habían comprometido
Estamparon sus firmas,
Les desearon suerte,
Y volvieron después
Al diario trabajo.
No habían analizado
Los contras y los pros
No habían requerido
Garantías ni avales
No tenían certeza
Del tipo de interés
De la deuda a largo
O de otros tecnicismos
Les importaba poco
El rating de solvencia
El índice de paro
O la prima de riesgo
A ellos les bastaba
Con mirarse uno al otro
Entendían que juntos
Todo sería posible
No habría hipotecas
Que pudieran quebrarlos
Tenían de su lado
Algo más importante
Algo que no se compra
Porque nunca está en venta
¡Amor!
Sin apenas darse cuenta
Casi sin enterarse
Se habían comprometido
Estamparon sus firmas,
Les desearon suerte,
Y volvieron después
Al diario trabajo.
No habían analizado
Los contras y los pros
No habían requerido
Garantías ni avales
No tenían certeza
Del tipo de interés
De la deuda a largo
O de otros tecnicismos
Les importaba poco
El rating de solvencia
El índice de paro
O la prima de riesgo
A ellos les bastaba
Con mirarse uno al otro
Entendían que juntos
Todo sería posible
No habría hipotecas
Que pudieran quebrarlos
Tenían de su lado
Algo más importante
Algo que no se compra
Porque nunca está en venta
¡Amor!
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Versos con...cupiscentes
lunes, 23 de enero de 2012
Versos concupiscentes
Anda el querido Colectivo de Letras Libres un poco alteradillo, como si presintiera esta temprana primavera que estamos padeciendo. Por eso, se les ha ocurrido la peregrina idea de celebrar, no sé bien si los carnavales o el día de los enamorados, cualquier excusa vale, una cena-concurso literario, a la que lamentablemente no podré asistir por encontrarme de viaje en esa fecha. El concurso en cuestión se trata de relatos eróticos y, lógicamente, uno no puede evadirse de participar en un evento así. Para ello he escrito este poema que dará título a mi próximo cuadernillo de versos, !el sexto ya, quien lo iba a decir!, titulado Versos con...cupiscencia".
Recomiendo su lectura escuchando de fondo el tango de Carlos Gardel "Volver", para lo cual solo tenéis que pinchar en el enlace que coloco en la cabecera del poema, y esperar que finalice el anuncio previo.
Espero que os guste y disfrutéis de las escenas eróticas.
Envolví un rizo de tu pubis
En un trozo de falda que corté
Y escondí el tesoro con cuidado
Debajo de la almohada, en mi lado
Así, al descansar allí mi rostro,
Recuerdo como me solías acoger
Cuando lo colocaba con gran gozo
Entre tus muslos abiertos al placer
Y de tus jugos apreciaba el sabor
Que mi saliva solía provocar
Mientras una mano traviesa acariciaba
En un pecho el erecto pezón.
Ahora, observo tu ropa por el suelo
Que no me he entretenido en recoger,
Tus bragas, tus sostenes, tus pañuelos,
Todo lo que arrojabas con desdén
Y en el baño contemplo al afeitarme
El bote del champú, aún destapado
Y el reflejo en el centro del espejo
Que creo contemplar maravillado
De tu cuerpo desnudo, en la ducha,
De tu vientre que alumbra el albornoz
De una nalga que asoma descarada
Y que tu taparías muy veloz.
Son tantos los recuerdos, tantos momentos,
Pero claro, solo hace 20 años que te fuiste,
Y 20 años no es nada, dice el tango,
Y febril la mirada, errante en la sombra
Te busca y te nombra…
Recomiendo su lectura escuchando de fondo el tango de Carlos Gardel "Volver", para lo cual solo tenéis que pinchar en el enlace que coloco en la cabecera del poema, y esperar que finalice el anuncio previo.
Espero que os guste y disfrutéis de las escenas eróticas.
Envolví un rizo de tu pubis
En un trozo de falda que corté
Y escondí el tesoro con cuidado
Debajo de la almohada, en mi lado
Así, al descansar allí mi rostro,
Recuerdo como me solías acoger
Cuando lo colocaba con gran gozo
Entre tus muslos abiertos al placer
Y de tus jugos apreciaba el sabor
Que mi saliva solía provocar
Mientras una mano traviesa acariciaba
En un pecho el erecto pezón.
Ahora, observo tu ropa por el suelo
Que no me he entretenido en recoger,
Tus bragas, tus sostenes, tus pañuelos,
Todo lo que arrojabas con desdén
Y en el baño contemplo al afeitarme
El bote del champú, aún destapado
Y el reflejo en el centro del espejo
Que creo contemplar maravillado
De tu cuerpo desnudo, en la ducha,
De tu vientre que alumbra el albornoz
De una nalga que asoma descarada
Y que tu taparías muy veloz.
Son tantos los recuerdos, tantos momentos,
Pero claro, solo hace 20 años que te fuiste,
Y 20 años no es nada, dice el tango,
Y febril la mirada, errante en la sombra
Te busca y te nombra…
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Versos con...cupiscentes
martes, 17 de enero de 2012
Retorno al optimismo
Es posible que esté bajo un hechizo
O será que mi bruja algo me hizo
Me ha podido mandar un sortilegio
O hacerme tomar un bebedizo
El caso es que hoy, me encuentro regio
Y descubro la luz del pasadizo.
Lo de ayer eran solo pesadillas
Enojos, y deseos de rencillas
A veces el personal se siente humano
Y enfadarse con tiento, es muy sano
Retornaremos pues al buen camino
Intentando pronósticos más finos
Evitando la crisis económica
Que de tanto nombrarla, ya es cómica.
Predigo un futuro muy cercano
De pujanza al estilo americano
Y al mirarnos en nosotros, muy adentro
Encontraremos síntomas de contento
Pues no nos habrán crecido los enanos
Ni habremos cogido peras al manzano
Sino que el troglodita más urbano
Se habrá reconvertido en aldeano
Y trabajará a diario con paciencia
Y empeñará su vida y su conciencia
En obtener los frutos deseados
De todo lo que siempre ha amado
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Versos con...cupiscentes
martes, 10 de enero de 2012
La vida se repite
Justo cuando se cumple un mes de mi última entrada, una amiga especial, NIEVES, me ha recordado un viejo poema que le dediqué hace un par de años y me ha pedido que siga escribiendo, así que lo intentaré, aunque tengo la sensación de ser repetitivo.
Para empezar me ha salido mi vena pesimista, pero me parece que es la cruel realidad, ¿como lo véis vosotros?:
¿Qué podríamos decir,
Que no esté ya dicho?
¿Qué podríamos hacer,
Que no se haya hecho?
¿Que podríamos pensar,
Si se pensó en todo?
¿Qué podríamos soñar,
Si los sueños se acaban?
¿Adónde podríamos ir,
Que no hayamos ido?
¿Qué podemos dejar en herencia
Si todo se ha roto?
¿Qué consuelo nos queda ahora,
Que el llanto no cubra?
¿Qué dolor nos espera escondido.
Si ya nos hirieron?
¿Qué lamentos, qué gritos, qué miedos,
Tenemos guardados?
¿Para cuándo depara el destino,
Un nuevo fracaso?
Y así sobrevivimos,
Entre dudas, quebrantos e inquietudes,
Certezas, falsedades, ataúdes,
Hay unos que se van
Otros que llegan
El mundo es un puro desenfreno
Pero todo está visto, no es estreno
La gloria del pasado
Es hoy ceniza
La esperanza futura
Ya agoniza
Resistimos el paso de los años
Pero nada es igual que lo fue antaño
Para empezar me ha salido mi vena pesimista, pero me parece que es la cruel realidad, ¿como lo véis vosotros?:
¿Qué podríamos decir,
Que no esté ya dicho?
¿Qué podríamos hacer,
Que no se haya hecho?
¿Que podríamos pensar,
Si se pensó en todo?
¿Qué podríamos soñar,
Si los sueños se acaban?
¿Adónde podríamos ir,
Que no hayamos ido?
¿Qué podemos dejar en herencia
Si todo se ha roto?
¿Qué consuelo nos queda ahora,
Que el llanto no cubra?
¿Qué dolor nos espera escondido.
Si ya nos hirieron?
¿Qué lamentos, qué gritos, qué miedos,
Tenemos guardados?
¿Para cuándo depara el destino,
Un nuevo fracaso?
Y así sobrevivimos,
Entre dudas, quebrantos e inquietudes,
Certezas, falsedades, ataúdes,
Hay unos que se van
Otros que llegan
El mundo es un puro desenfreno
Pero todo está visto, no es estreno
La gloria del pasado
Es hoy ceniza
La esperanza futura
Ya agoniza
Resistimos el paso de los años
Pero nada es igual que lo fue antaño
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sábado, 10 de diciembre de 2011
PARA LEYRE
Me acabo de enterar de que tengo una nieta de dos años, y es tanto el gozo que me ha producido, que a pesar de los problemas que me impiden conocerla, la alegría me ha hecho ponerme a escribir algo para ella. No será muy bueno, pero sale del corazón y quería compartirlo con mis amigos y seguidores. Ya tengo una razón para seguir escribiendo.
Hoy he sabido de tu existencia
Y ya tienes dos años.
Me gustaría decirte tantas cosas.
Me gustaría contarte tantos cuentos,
Jugar contigo día y noche,
Dormirte en mis brazos acunada,
Y cantarte una nana despacito
Y enseñarte la vida poco a poco.
Pero no es posible, no me dejan,
Quizás en el futuro, en un mañana
Porque estoy seguro, con certeza,
Que llegará ese día
Y se abrirá el misterio,
Como se abren las flores
En cada primavera.
Mientras llega ese día,
Tú serás la primera,
La primera en mi mente,
En mi casa, en mi vida.
Serás el objetivo,
Permanente deseo,
De poder conocerte,
Abrazarte, mimarte.
Y empezar otra vez
La senda del cariño,
Que nunca abandoné
Solo me han apartado.
Para ti, mi pequeña,
Serán todos mis versos,
Y también mis suspiros
Y ¿Cómo no?, mis besos
Hoy he sabido de tu existencia
Y ya tienes dos años.
Me gustaría decirte tantas cosas.
Me gustaría contarte tantos cuentos,
Jugar contigo día y noche,
Dormirte en mis brazos acunada,
Y cantarte una nana despacito
Y enseñarte la vida poco a poco.
Pero no es posible, no me dejan,
Quizás en el futuro, en un mañana
Porque estoy seguro, con certeza,
Que llegará ese día
Y se abrirá el misterio,
Como se abren las flores
En cada primavera.
Mientras llega ese día,
Tú serás la primera,
La primera en mi mente,
En mi casa, en mi vida.
Serás el objetivo,
Permanente deseo,
De poder conocerte,
Abrazarte, mimarte.
Y empezar otra vez
La senda del cariño,
Que nunca abandoné
Solo me han apartado.
Para ti, mi pequeña,
Serán todos mis versos,
Y también mis suspiros
Y ¿Cómo no?, mis besos
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