Les gusta mi poesía

miércoles, 6 de febrero de 2013

Recetas de cariño

Dedicado a aquellas personas que al leerlo se consideren aludid@s




He guardado en el congelador
paquetes de besos.
No tienen fecha de caducidad
durarán eternamente.

Cuando llegues, si no estoy,
sírvete de ellos,
descongélalos solo con el calor de tu mirada,
tómalos con moderación,
el abuso de este producto
puede producir exceso de dulzura
y reblandecer tus resistencias.

Aplícatelos suavemente por todo el cuerpo,
como si de una crema solar se tratase,
deja que su textura te penetre
y mientras lo haces, piensa en mí.

Voy a guardar también algunos pares de abrazos,
seguramente te apetecerán después de una sesión de besos.

No tienen contraindicaciones
ni efectos secundarios,
aunque a veces producen lágrimas,
pero no suelen durar mucho.

jueves, 31 de enero de 2013

El pan nuestro de cada dia

De que sirve considerarse poeta.
si me faltan palabras para definir el "asco".

Asco que se filtra por las rendijas,
asco que se acumula en los rincones,
asco que acapara titulares en prensa,
que es noticia en telediarios,
que todo lo invade, todo lo domina.

Asco que no tiene sexo,
ni edad, ni religión,
asco demócrata y asco totalitario,
asco repugnante y odioso,
asco temido que nos acecha a cada paso.

Asco en los reality shows,
asco en la escena diaria,
asco que se sienta a tu mesa,
asco que controla tus sueños,
asco mezquino y ruin que nos acorrala.

Podrámos seguir muchas formas más,
pero ¿como definirlo?,
¿quizás valdría "sinvergüenza"?


viernes, 4 de enero de 2013

10 minutos

"Dame diez minutos",
dijiste distraida
como si regalar tiempo
no me costase nada
como si diez minutos
no fuesen una vida
como si en la angustia
de perder algo amado,
diez minutos tuvieran
otro significado

Pero no contesté,
no valía la pena,
salí, cerré la puerta
y el tiempo se hizo eterno
al no estar a tu lado
pero pude vivirlo
de forma diferente
ni siquiera un minuto
me pareciste ausente

Tu "dame diez minutos"
me había transformado
tenías lo que pediste,
incluso incrementado,
yo en cambio solo tenía
soledad y tristeza
y libertad completa
para olvidar tus quejas



martes, 1 de enero de 2013

Cosas que me gustan

Me gustan las sombras chinescas
y el perfil de un rostro en la pared,
y la sombra de un árbol en la siesta
y el cuerpo desnudo de una mujer

Me gusta escuchar los ruiseñores
y un buen disco de Malher o de Bach
y el susurro del agua entre las flores
cuando los aspersores comienzan a regar

Me gusta disfrutar de un buen vino
sentado en la penunbra en mi diván
y la lectura tranquila de ese libro
que acompaña mi lenta ancianidad

Y ¿por qué no? recordar mi pasado y mi gente
es algo que disfruto con frecuencia
y me hace sentirme diferente
pues compruebo que aumenta mi conciencia

Y me gustan también las sensaciones
que aportan a mi vida mis amigos
pues permiten vivir las estaciones
notando que ellos están ahí, siempre conmigo.

Me gusta el ruido de pasar las páginas
y el goteo del grifo en la cocina
el canto que me llega algo lejano
de lo que hoy entona mi vecina

Y me gusta escribir lo que me plazca
sin tener que pedir permiso a nadie
y mostrarlo en el blog me da licencia
para no procurar la rima exacta

Y a todos mis lectores recomiendo
que si han llegado aquí tengan paciencia
pues pretendo escribir más todavía
solo hay que esperar algunos días.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Hip, hip, hip...

Agarrrando esta copa,
a la que tanto le debo,
brindo por todos los míos
incluso los que no veo.

Brindo por estar ahí
un año y otro año más
para que nunca jamás
se olviden de mi existir

Brindo por mis examores
porque dejaron su huella
y brindo por que entre todas
elegí a la más bella

Brindo también por mis nietos
y por todos mis amigos
porque sigamos viviendo
como yo les imagino

Y brindo una vez más
por cualquier cosa posible
el caso es poder brindar
y beber lo imposible

Pues el alcohol contribuye
a olvidar todas las penas
bebamos y olvidemos
incluso penas ajenas.

Hip, hip, hip,.....
pues eso...

jueves, 20 de diciembre de 2012

Relato corto: "Control de residuos"

Llevaba un tiempo con la autoestima muy baja. No sabía a ciencia cierta si era por la llegada de los primeros fríos invernales, rematados posteriormente por ese espíritu navideño que conlleva siempre una cierta tristeza y nostalgia del pasado. Lo cierto es que se sentía profundamente deprimido y, aunque no se quejaba a nadie, comprendía que a su avanzada edad esa situación no iba a mejorar precisamente.

Aquel día la familia había decidido, sin consultarle a él, cosa que se había convertido ya en una costumbre, organizar el llamado "trastero" en un cuarto para juegos de los nietos, con el fin de tenerlos entretenidos y seguros al mismo tiempo. Para ello se había acometido una operación de limpieza a fondo y eliminación de trastos viejos e inoperantes que o bien se guardaban por cariño a una época pasada que nunca volvería o habían caído en desuso al ser desplazados por nuevos artefactos más avanzados tecnológicamente.

Por ello, le llenaron el viejo coche familiar con una máquina de coser a pedal, una de escribir, una bicicleta fija, un tocadiscos de vinilo, una máquina de andar, otra de hacer flexiones, mandos, teléfonos, cables, monitores, televisor en blanco y negro...en fin, un buen número de cacharros, bultos y bolsas repletas, que ocupaban todo el maletero y el asiento trastero.

Le dijeron que, ya que no tenía otra cosa que hacer, se acercase al "punto limpio" más cercano para tirar toda esa basura. Así lo hizo, se dirigió al citado "punto limpio" y pidió ayuda a la encargada del lugar para que le dijese donde podía arrojar cada aparato (contenedor de electricidad, de madera, de plásticos,...) y de paso le ayudase con las cargas más pesadas.

Tras unos minutos, por fin quedó el coche vacío en su totalidad, mostrando las viejas grietas de la tapicería agravadas por algún nuevo rasguño producto del traslado efectuado. Permaneció unos instantes reflexionando al lado del vehículo, para luego tomar el paso de forma decidida y encaminarse nuevamente hacia la señorita responsable del recinto, que le había demostrado que además de joven y guapa era servicial y se prestaba a ayudar en lo posible. La miró de forma directa y le dijo:

"Le quedo muy agradecido por su inestimable ayuda, pero quiero pedirle un último favor, ¿sería tan amable de indicarme en qué contenedor debo depositarme yo?

jueves, 18 de octubre de 2012

DECLIVE



Buceo entre poemas olvidados
Residuos de palabras enlazadas
Que marchitaron tristes, como hojas
Y las dejé pudrirse en un cajón


No me dejan pasar inadvertido
Me piden que prosiga, que no ceje
Que escriba, aunque sean mis sandeces
Que siempre encontraré agradecidos


Yo creo que solo son amigos
Que manifiestan así su amistad
Y siempre reclaman otro texto
Sin valorar si tiene utilidad


A mí me parece que es inútil
Intentar escribir por escribir
Por ello me impuse un descanso
Y así aprender quizás a discernir


A saber que la rima no se aprecia,
Que se cansa la gente de escuchar
Al poeta que recita mil y un verso
Y que parece que nunca acabará


Hoy solo vale hablar de lo que pasa
De lo triste y lo malo que es pensar
En los tiempos que corren, tan abruptos
En las muchas maneras de luchar


Mañana, quizás cuando la lluvia pase
Se aclare el panorama y salga el sol
Y veamos de nuevo el futuro
De un modo más esperanzador


Pero entonces serán otros los que escriban
A mí me tocará solo leer
Interpretar el mundo a mi manera
Con eso es suficiente, ya lo sé