Les gusta mi poesía

domingo, 23 de enero de 2011

El amante fugaz

Quiero retomar la serie de tipologías de amantes, aunque esté ya un poco exprimida, y se me ha ocurrido que un amante fugaz podría ser una buena reanudación, pues hoy día este tipo de amantes se prodiga mucho:


Quiero ser tu amante un instante,
Y hacer de ese momento una constante
Sentir tu piel sensible a mis caricias
Como si fuera a amarte de forma vitalicia

Pero es eso, tan solo, un instante
Porque yo soy fugaz, y cual secante
Me torno suspicaz y muy cortante
No suelo ser tenaz, sigo adelante

Ser fugaz no es ser huidizo
No quiero que sospeches de mi hombría
Soy fugaz, o quizás escurridizo,
Pues no quiero pecar de alevosía

Me retiro tan pronto haya amado
Dejando que otros pasen a tu lado
No pretendo destrozar el corazón
Ni tampoco engañar es mi razón.

jueves, 6 de enero de 2011

Estatuas de sal


Como si fuera huyendo de Sodoma y Gomorra
Continuamente echando la mirada hacia atrás
El ser humano, hoy día se comporta
Como si solo fuera una estatua de sal

Ya nada le conmueve, le apasiona o le irrita
No existe la ilusión bajo su tez marchita
No percibe el dolor, el hambre, la miseria,
No percibe tampoco el sufrimiento
Cuando un afligido sin aliento,
Le acosa con problema y lamentos
Se muestra indiferente y huidizo
Procurando evitarlo, se torna escurridizo

Esta es la sociedad en que vivimos
Este es el mundo que nos ha tocado
En el juego de azares trasnochados
Donde cada cual se juega su futuro
Sin reparar si existe otro camino
Sin pensar si hace bien o es dañino

Desde aquí, yo reclamo nos paremos,
Detengamos el tiempo un momento,
Dediquemos al menos un minuto
A pensar que podemos aportar
Para incrementar el bienestar
De todos aquellos desdichados
Que de tanto están necesitados.

Seguro que algo se nos ocurre
Seguro que podemos contribuir,
Seguro que podemos descubrir
La manera de incorporar algo al sistema,
Para que, siempre en armonía y paz,
No acabemos convertidos en estatuas de sal

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Haikus Caleteros

El prestigioso autor, chiclanero y gaditano, FERNANDO QUIÑONES, tenía como afición pasear por la playa de La Caleta siempre que sus ocupaciones se lo permitían. Por ello, la Fundación que lleva su nombre estableció el pasado mes de octubre un concurso de haikus dedicados a tan bello paraje.
El que suscribe presentó estos candidatos que, obviamente, no merecieron ningún premio pero me doy por recompensado al incluirse uno de ellos (el segundo que aquí se publica) entre los 50 mejores, y con tal motivo, incluirlo entre los publicados en la página web de la citada Fundación.

Aquí os dejo los haikus presentados, espero os complazcan:

Caleta, amores
Tus noches con embrujo
Nos dan calores

Cuando amanece
Tus buñuelos de arena
Plata parecen

Con la mar quieta
Terciopelo azulado
Es mi Caleta

Concupiscente
Con aires señoriales
Caleta ardiente

Voluptuosa
Excitas mis sentidos
Caleta hermosa

Una maceta
Siempre llena de flores
Es mi Caleta

Con Don Fernando
Paseos por La Caleta
Son bendiciones

Los pescadores
Salen de La Caleta
Con los albores

Y a ella regresan
Trayendo entre sus redes
La mar espesa

Como una rosa
Se muestra La Caleta
Tan primorosa

viernes, 24 de diciembre de 2010

FELICIDADES


Para los que me han seguido
para los que me han leido
para aquellos que me aprecian
que callan y no me olvidan,
para no ser ignorado
para ser agradecido
para poder desprenderme
de las garras del olvido
para que una mañana
vea el rosal florecido
pensando que esas rosas
no marchitarán conmigo
para los que sobreviven
para los que aún no han nacido
para todos, pues, amigos...
de parte de este poeta
viejo, triste, encanecido
pero que guarda en su alma
fuerzas para seguir vivo,
para todos, lo repito,

!FELIZ NAVIDAD!!

jueves, 18 de noviembre de 2010

La noche

Aprovecho la entrada de hoy para anunciar mi ausencia durante algunas semanas, ya que me tomo unas pequeñas vaciones y a la vuelta me veré inmerso en algunos quehaceres que, probablemente retrasen mi semanal publicación. En cualquier caso, no me olviden, amenazo con volver:


El sol, en su ocaso,
Tiñe de naranja el horizonte
Como si un enorme biombo
Se extendiera ante nosotros
Ocultándonos su luz
Reflejando su aura
Oscureciendo la vida
Entregándonos la noche
Solo hasta el amanecer


Nos han secuestrado la luna
Nos han cubierto de manchas
La gente presurosa se cobija
La humedad ingrata nos empapa

Es la hora de las maquinaciones
De los sueños irreales
De los suspiros y anhelos
De los deseos carnales

Los enamorados se añoran
Los capitalistas se lamentan
Los religiosos oran
Y los bastardos se enfrentan

La noche lo sabe todo
Lo cubre con su silencio
Mañana será otro día
Otra vida, otro cuento

jueves, 11 de noviembre de 2010

Mi nieto

Esta semana mis amigos lectores me permitirán una  licencia, escribiendo unos versitos a mi nieto, a fin de cuentas, su inagotable energía y sus ganas de contar siempre con su abuelo para todo, es una de las causas de que yo tenga abandonada la escritura, así que se merece esta dedicatoria:



Un pedacito de cielo
Trastabilla a mí alrededor
Rebelándose a la vida
Con propuestas surrealistas

…que si este coche se estrella
…que el patito salta poco
…que puede ser antichoque…
…el mando del televisor
…que subiendo a una mesa
se ven mejor las estrellas
…que el aire acondicionado
es un enano soplón


Y cuando toma un descanso
Y retomo la lectura
Comienza de nuevo el duende
A revolver tu rincón


Y es que son solo dos años
Una edad muy peligrosa
Cuyo principal problema
Radica en ser juguetón


Aprovecha este momento
Radicaliza a tu abuelo
Que todo lo que él desea
Lo tiene el trozo de cielo

jueves, 4 de noviembre de 2010

Destruidos

Acabo de asistir esta tarde a una tertulia sobre "La batalla de Chiclana - Bicentenario 1811-2011", y se me ha ocurrido que es el momento propicio para recordar lo que dan de sí las guerras:




Quizás fue innecesario preguntarlo
Quizás no se buscó lo suficiente
Lo cierto es que perdimos mucha gente
Lo cierto es que el pasado nunca vuelve

Recogieron relámpagos de acero
Surgieron de la nada cual leopardos
Las batallas narradas no son válidas
Hubo que reinventarlas y sufrirlas

La historia no se escribe con recuerdos
Se vive cada día y se descubre
Si hay momentos amargos, algo queda
Las cosas cuando cuestan son duraderas

Se desvanecen en etéreos suspiros
Los ratos de placer, las carcajadas
Cuando ruge el poder, no queda nada
Cuando el sol se transforma cual granada

Los espíritus de tanto hombre valiente
Sostienen nuestra llama incandescente
Para evitar repetir los errores
Para enseñar caminos alternantes

Quizás será mejor no olvidarlo
Quien sabe que momentos nos esperan
Generaciones enteras sucumbieron
Para que otras posteriores lo supieran

Aferremos por tanto la enseñanza
La guerra es cruel,
No es una chanza