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jueves, 13 de mayo de 2010

Desastre

Me parece que en alguna otra ocasión ya he hablado de los apuros que se pasan cuando no alcanza uno a pensar algo sobre lo que escribir. Para mí, que me he comprometido a mi cita semanal, es un reto que no resulta tan fácil, por ello a veces tiene uno que recurrir al "desastre"...



Me paso el día pensando
Un motivo que inspire
Y que mueva mi bolígrafo
A derrochar con su tinta
La descripción de algún hecho
Tal cual si fuera un fotógrafo.

Hay días, semanas, meses,
Que no se me ocurre nada,
Pero luego, de repente,
Surge cualquier nimiedad
Un algo insignificante
Que no parece importante
Pero que si uno se fija
No es tal su trivialidad

Y he aquí, que esa es la chispa
Que inspira un nuevo poema
Si no lo logro, me crispa
Porque sé que ése es el tema

Otras veces, muchas veces,
Como no ocurre nada,
Escribo por si algo sale
De mi varita de hada.

Ese es el caso presente
Pues no habiendo conseguido
Argumento contundente
Me he preparado este rollo
Que yo titulo “Desastre”

Quiera el lector o el oyente
Perdonar esta estulticia
Por no decir tontería
Producto de mi avaricia
Por recibir las caricias
Que me ofrecéis cada día

jueves, 6 de mayo de 2010

Mi amigo, el ordenador

Creo que es de justicia, dedicar un poema a esta maquinita que me tiene atado varias horas al día, para bien o para mal, eso según se juzgue, pero la realidad es que nos hemos hecho inseparables, así que, a mi amigo, el ordenador, le dedico estos versitos:


Aporreando las teclas,
Pendiente de mi impresora
Estoy frunciendo mis cejas
Porque malgasto las horas

Facebook, Hotmail, Internet,
Todo es comunicación
Y no hace falta carnet
Ni tampoco inspiración.

Puedo leer las noticias,
Ver y oír a mis amigos
Sin pagar una franquicia,
Puedo, hoy, charlar contigo

Pero cuando no funciona,
No puedo vivir sin él
Se me alteran las neuronas
El humor se me hace hiel

Así que, en unos momentos,
Me quedaré sin aliento
Es de tanto chatear
Yo solo quería algo
Para ahora que no salgo
Me ayude a trasnochar

jueves, 29 de abril de 2010

La tarde sin tí

He de confesar que cada semana se me hace más  difícil cumplir mi  objetivo de publicar un poema nuevo, pero me esfuerzo por conseguirlo. El de esta semana va de amores incomprendidos:


La tarde sin ti, me desespera
Todo es pura rutina
Vacío incontenible
Miseria, barro, ruina,
Soledad insufrible

La tarde sin ti, me desespera
Es tiempo malgastado
Es quimera perdida
Como un juguete usado,
Como sangre en la herida

La tarde sin ti, me desespera
Es locura banal,
Desazón, sin vivir,
Es destino fatal
Me llega a confundir

La tarde sin ti, me desespera
Nada sirve a mi angustia,
Todo cansa, abruma,
Como una planta mustia,
Caduca y muerta, en suma.

Pero esta tarde, amor,
No estoy sin ti
Esta tarde te tengo para mí


Por eso he querido sorprenderte
Transmitir mi dolor,
Miedo a perderte

¿Comprendes, corazón?...
!Te noto ausente…!


José María

jueves, 22 de abril de 2010

El divorcio

Cuando una relación se termina, hay que afrontarlo y tomar las medidas oportunas. Retrasar la decisión no mejora nada. Partiendo de esta reflexión, se me ocurrió plasmarla en poema:


Se le habían instalado perros en su cabeza
Tenía clavadas agujas de hielo en su corazón
Se habían terminado los tiempos de vinos y rosas
Las risas de antaño se tornaron en lamentos y sinrazón


La cuerda que unía su amor, se había tensado
Los momentos de felicidad, se habían olvidado
Tenía que buscar un camino, otras vibraciones
Apostar por un nuevo destino, nuevas emociones



No era fácil tomar decisiones
Pero había que hacerlo
La rutina no es un buen cobijo
Solo es puro infierno


Así pues, sin más dilación,
Afrontó el divorcio,
Prolongar más aún esa farsa
No era buen negocio

jueves, 15 de abril de 2010

La buena amistad

A veces, la amistad entre hombre y mujer se malinterpreta, no se comprende, parece omo si fuera necesario e imprescindible el sexo, pero no es así, la amistad se puede dar y de hecho, a veces, resulta más poderosa que entre personas del mismo género. Por eso, se me ocurrió este poemilla:


Quisiera estrechar los lazos
Que unen nuestra amistad
Y convertir en abrazos
Lo que la vida nos da

No hacen falta presentes
Para acordarme de ti
Y no importan las ausencias
Pues siempre estás junto a mí

Son años ya de recuerdos
De aventuras y peligros
Que hemos soportado juntos
Sin temor ni titubeos

Son horas de nuestras vidas
Que hemos compartido juntos
Sin importar las medidas
Ni cualquier error adjunto

Todo lo hemos afrontado
Con elegancia, con risas,
Todo lo hemos superado
Nunca hemos tenido prisa

Cuando tú estabas contenta
Yo me alegraba por ti
Y si era mío el lamento
También te hacía sufrir

Por eso, querida amiga,
Hoy decido componer
Un poema que bendiga
La amistad y el buen querer

José María

jueves, 8 de abril de 2010

Entre el cielo y la tierra

De regreso de las vaciones de Semana Santa, habiendo agotado el cuerpo de practicar senderismo por las Alpujarras granadinas, retomo mis publicaciones semanales con nuevos bríos. Para comenzar, un poema inspirado en plena ruta por las estribaciones de Sierra Nevada:


Entre el cielo y la tierra
Como ave migratoria
Que vuelve en primavera
A buscar otro nido
Para poder criar

Entre el cielo y la tierra
Como nieve esponjosa
En su lento descenso
Que montes y laderas
Los hace blanquear

Cuando miro tus ojos
Me reflejan el cielo,
Cuando rozo tu cuerpo
La tierra se me acerca,
Me envuelven tus misterios,
Me ciega la pasión

Eres mi cielo y tierra
Eres dulce agonía
Eres tú el camino
Que he de andar cada día

Recorrer tus senderos
Escalar tus laderas
Sentir tus humedales
Inspirar tus aromas

Libando tus pestañas
Como intrépido insecto
Que escapa de la araña
Entre el cielo y la tierra……

viernes, 26 de marzo de 2010

La Búsqueda

Ahora que estamos en tiempos de pasión y reflexión, ahora que nos vamos a tomar un breve descanso (la próxima semana no publicaré), ahora es cuando considero que hace falta ponerse serio con uno mismo, por eso escribo ésto:

Busco las coordenadas del abismo
Para sumergirme en él hasta el averno
Buscando entre tinieblas de cinismo
Sentencias que completen mis cuadernos

He de escribir aún, hasta saciarme
He de llenar mis páginas de verbos
He de romper los moldes que sujetan
Sombras y rutinas de mi infierno

No concibo pensar en vaguedades
En tópicos que pueblan nuestras urbes
No preciso llenar las oquedades
Que rezuman hedor ante la lumbre

Solo quiero manifestar mi asombro
Por tantas indolencias que no nombro
Solo intento, a base de poesía
Encontrar mi verdad y mi alegría

Por eso reflexiono,
Compacto lo que pienso,
Todo me lo cuestiono
Busco lo in-verso


José María